viernes, 18 de enero de 2013

Frases y pensamientos: ganar perdiendo

Ganar, Perdiendo...


Pedí a Dios fortaleza para triunfar;
fui hecho débil para aprender humildemente a obedecer...
Pedí salud para hacer grandes cosas;
me fue dada flaqueza, para que pueda hacer mejor las cosas...
Pedí riqueza para ser feliz,
se me dio pobreza, para poder ser sabio...
Pedí poder para ser orgullo de los hombres,
se me dio debilidad para poder sentir necesidad de Dios...
Pedí cosas para disfrutar la vida;
se me concedió la vida; para poder disfrutar las cosas...
No se me dio nada de lo que pedí,
sino lo que necesitaba y algo más, incluso a pesar de mí.
Las oraciones que expresé fueron respondidas...
¡¡de entre todos las mujeres yo he recibido
la mejor bendición.!!

Lo que aprendisteis y recibisteis y oisteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con vosotros.    
 filipenses 4:9

martes, 6 de noviembre de 2012

MUESTRA GASTRONÓMICA

Algunas de las actividades que realizamos, este es mi pequeño grupo de Primer Grado...
Es una muestra gastronómica de platillos típicos de la región en donde procuré enfatizar la importancia que tiene el consumir frutas y verduras, pues pude comprobar que los alumnos poco lo incluyen en su dieta diaria...

lunes, 5 de noviembre de 2012

obra de teatro (corta)


BALAS LOCAS

PERSONAJES:

2 PISTOLEROS

PISTOLERO 1: JUAN CUCARACHO

PISTOLERO 2: EL TUNCO MACLOVIO

MAMÁ DE JUAN CUCARACHO

HERMANO DE JUAN CUCARACHO

5 BALAS

 

(El tunco Maclovio va a visitar a Juan Cucaracho, quien hace tiempo mató a su madre y en plan de venganza desea acabar con su vida. Mientras tanto Juan cucaracho se encuentra durmiendo en su casa, cuando llega el tunco Maclovio, quien de manera muy ofensiva llega gritando y tocando la puerta dice)

 

TUNCO MACLOVIO: -Juan Cucaracho- ¡sal de ahí!, ¡no te escondas, no seas cobarde!

 

(Juan Cucaracho se levanta presuroso, toma su pistola y sale a la puerta)

 

JUAN CUCARACHO: ¿Qué buscas aquí en mi hacienda?, ¿por qué gritas tan feo?

 

TUNCO MACLOVIO: (dirigiéndose a Juan) – ¿tú eres Juan Cucaracho?-

 

JUAN CUCARACHO: Sí, yo soy, ¿por qué?

 

TUNCO MACLOVIO: Vengo a cobrar una deuda.

 

JUAN CUCARACHO: ¿Cuál deuda?

 

TUNCO MACLOVIO: Mi madre fue Casimira Sinforosa Rosada de la Colina y tú la

                                   mataste.

 

JUAN CUCARACHO: Yo no sé qué estás hablando.

 

TUNCO MACLOVIO: Claro que sí lo sabes.

 

JUAN CUCARACHO: Si, yo la maté y ahora qué…

 

TUNCO MACLOVIO: Como los valientes no asesinan te reto a muerte.

 

JURADO: A ver, qué pasa aquí, ¿por qué tanto pleito?, vamos a hacer las cosas legales,

                                   vamos a contar 10 pasos en sentido contrario uno del otro y a la señal

disparan.

 

(Juan Cucaracho cae al piso a pesar de que disparo más rápido, sin embargo, al hacerlo, aparece la bala que en lugar de dirigirse hacia Maclovio comienza a bailar por toda la escena, Maclovio mientras tanto cae al suelo dando un grito)

 

BALA (canta): ¿Quieren saber quién soy? Soy una bala… ¿quieren saber qué hago aquí? ni 

yo lo sé.

 

(Maclovio se incorpora un poco preocupado, se toca el pelo)

 

TUNCO MACLOVIO: Me parece que no estoy muerto.

 

JUAN CUCARACHO (pensativo): Algo no está funcionando bien.

 

(Juan Cucaracho piensa y al fin repara en la bala)

 

JUAN CUCARACHO: ¿Un momento, qué haces tú por ahí atrás si yo te disparé para

adelante?

 

BALA (canta y baila): ¿Quién saber quién soy? Soy una bala… ¿Quieren saber a dónde

                                   voy? Ni yo lo sé…

 

JUAN CUCARACHO: ¿No me oyes? ¿qué haces por ahí cantando si yo te envié a matar a

                                   mi peor enemigo?

 

TUNCO MACLOVIO: Si, sí, el tiene razón… ¿dónde se ha visto una bala que cante?

 

JUAN CUCARACHO: Vuelve acá y te voy a disparar de nuevo.

 

BALA (canta): No importa de dónde vengo, no importa a dónde voy… lo único que quiero

                                    es cantar esta canción.

 

(Llegan la mamá de Juan Cucaracho doña Pofis Vaca del Toro junto con su hijo Godines, quienes hacer su arribo al pueblo Tangamandapio, donde hace muchos años vivían y por cuestiones de salud se fueron a vivir a la capital abandonando en ese entonces a su hijo Juanito Cucaracho).

 

(Van en su carro la mamá y el hermano de Juan Cucaracho en busca de él)

 

POFIS: ¡Andale hijo, fíjate si en esta casa vive tu hermano!.

 

GODINES: Si jefa, este es su cantón, míralo allá está, allá esta mi carnal Juan.

 

(Pofis un poco distraída no se percata de que va a chocar contra una pared, choca y gira muchas veces en el carro, el cual, enseguida explota).

 

GODINES: ¡Jefa, jefecita, por Dios!

 

JUAN CUCARACHO: “Que vuelvas acá te dije”

 

TUNCO MACLOVIO: ¿No escucha lo que le están diciendo?, ¿qué clase de bala rebelde

                                    es usted?

(La bala sigue cantando y paseando por todo el escenario)

 

JUAN CUCARACHO: (Corriendo tras la bala) ¡regresa!, ¡regresa!

 

(Maclovio también corre tras la bala. Ambos pistoleros persiguen a la bala por toda la escena hasta tropezar uno con el otro y caer al suelo).

 

BALA (sigue cantando): No importa de dónde vengo, no importa a dónde voy… lo único

                                   que quiero es cantar esta canción.

 

JUAN CUCARACHO: (Desde el suelo empuña el arma). Así que quieres cantar eh? Ahora

                                   verás lo que les pasa a las balas desobedientes.

 

TUNCO MACLOVIO: Es una falta total de coherencia y de moral. Ahora vas a ver, bala

                                   desviada.

 

BALA: No importa si soy bala, de pistola o de cañón, yo lo único que quiero es cantar esta

                                   canción.

 

(Los dos pistoleros apuntan y disparan a la bala, en ese momento aparecen muchas balas más desde atrás de las armas, al ver a la bala se paran).

 

 BALA: ¡Hermanas! ¡tanto tiempo!

 

(Las balas reconocen a la bala y se abrazan de pronto efusivamente, los pistoleros se miran confundidos).

 

BALA: Al fin estamos juntas otra vez.

 

TUNCO MACLOVIO: Juan, ¿alcanzaste a ver a los de la limosina aquella que explotó?

 

JUAN CUCARACHO: Si

 

TUNCO MACLOVIO: ¿Los conocías?

 

JUAN CUCARACHO: No, ¿quiénes eran?

 

TUNCO MACLOVIO: Eran tu madre y tu hermano, aunque no los maté yo, me siento

                                    satisfecho y al fin he vengado a mi madre.

 

 

 

 

(Todas las balas comienzan a cantar a la vez)

 

BALAS: ¿Quién saber quién soy? Soy una bala… ¿Quieren saber a dónde voy? Ni yo lo

                                   sé… No importa si soy bala, de pistola o de cañón, yo lo único que

                                   quiero es cantar esta canción.

 

(Tomadas de la mano, las balas miran a los pistoleros y se dirigen hacia ellos. Los pistoleros asustados arrojan sus armas y echan a correr. Las balas se ríen de ellos. Hacen una ronda.

 

BALAS: No importa de dónde vengo, no importa a dónde voy… lo único que quiero es

                                   cantar esta canción.

 

 

La he puesto en práctica y algo que sugiero es que cuando dice que es cantado se cante, (eso le da un poco más de gracia a la obra, y algo que ayuda también es precisamente que se haga lo posible por vestirse imitando una bala, echando a volar la imaginación…)

Saludos…

 

 

 

martes, 12 de junio de 2012

El HOMBRE... HOMBRE ES!!!

El hombre verdaderamente sabio, el hombre verdaderamente virtuoso, sabe sufrir todos los azares de la fortuna sin perder nada de su dignidad; sabe sacar siempre de las circunstancias el mejor partido posible, como un buen general sabe emplear de la manera más conveniente para el combate el ejército que tiene a sus órdenes; como el zapatero sabe hacer el más precioso calzado con el cuero que se le da; como hacen en su profesión todos los demás artistas.


El sabio no dice todo lo que piensa, pero siempre piensa todo lo que dice.

Pensamientos de Aristóteles


jueves, 31 de mayo de 2012

REFLEXIONES...

Quien se niega a aplicar remedios nuevos debe aprestarse a sufrir nuevos males, porque el tiempo es el mayor innovador.
                                                                                                                                    Francisco Bacon

EL USO DE HERRAMIENTAS COLABORATIVAS EN EL SALÓN DE CLASES


Nos enfrentamos a un mundo cambiante, a alumnos que a veces van un paso más adelante que nosotros mismos y, en especial, de aquellos maestros que aún no aceptan el cambio. Es necesario precisar, sin temor a equivocarme que, justamente esos alumnos demandan de nuestro trabajo mayor dinamismo, que transformemos esas prácticas rutinarias en algo atractivo e interesante y, que mejor, enseñándoles algo nuevo, algo diferente, algo innovador.

Si de incorporar la tecnología a nuestras clases se trata, porque no pensar en crear comunidades de aprendizaje, donde los alumnos sean el centro de atención y eje central del proceso educativo y se les brinde la oportunidad  y la posibilidad de compartir sus experiencias con personas afines a su proceso educativo a través de TELECONFERENCIAS REGULADAS con una organización y un control claro sobre las actividades propuestas.

Es necesario concientizar a nuestros jóvenes sobre la importancia de hacer un uso adecuado de los medios que están a su alcance y promover y hacer respetar reglas sobre la forma de operar de los mismos.

viernes, 25 de mayo de 2012

Todo hombre debe decidir una vez en su vida si se lanza a triunfar arriesgándolo todo o se sienta en su balcón tranquilamente a contemplar el desfile de los triunfadores.

la ignoracia es un fuego que se haya ahogado y el conocimiento es la chisa que encenderá la flama.mira este video, esta magnífico